CULTO A LA IMAGEN
Olvidar que fue un momento íntimo, veloz, ligero, de voz muda encendida que logró la imagen que vemos, la imagen que hacemos, la imagen que otros ven. Olvidar que fue un claro en el bosque oscuro lo que motivó la forma, el uso, la textura, el aroma, la luz. Olvidar suele suceder, sobre todo para quienes no apuran en entender, lo que todos queremos ver, sentir, comentar. El oficio termina e inicia de nuevo en el instante en que la imagen prospera. ¿Que decir de los que no aceptan el conjunto?. Queda solo identificar motivos ocultos entre sombras y trazos, del malsano y corrupto hacedor de oficio. Queda la ilusión de que pocos y suficientes sepan recibir éste mensaje.
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